noviembre 10, 2009

Mediodía Taciturno

Scheidung Abends, 1922 - Paul Klee
Mediodía taciturno, papel tapiz que recubre las pestañas de una proximidad retrasada en las implicaciones pueriles de una vida diaria entregada a principios básicos de sobrevivencia.

Mediodía esquivo, encorvado en las esquinas redondeadas a punta de paso de soles que afanosos se empeñan en limar asperezas puntiagudas de la ignorancia humana.

Mediodía, luz agazapada en sombras hilvanadas en sótanos-talones.

Mediodía, madriguera tímida de horas muertas, desamparadas.

octubre 25, 2009

Recreo

Teal Bubble Flowers - Alan Buckle
Pellizco una migaja de tiempo suspendida en una hogaza de aire; se abre un mínimo espacio, un breve camino insospechado donde se recrea la gratitud en un oasis de suspiros burbujeantes; la razón exacta de desdén, de desorden volátil, de relajamiento prescrito cual pecera feng-shui, incienso y campanas tibetanas, colchón elástico donde brincan los bostezos, enloquece la razón y la conciencia se desdibuja en espirales frenéticos sin reparar en pausas rojas, ni en signos amarillos hasta que tristemente se encuentra el punto y final.

octubre 15, 2009

Despertar el Silencio

La noche de los pobres - Diego Rivera
Mudo silencio
perpetuo espacio inquebrantable
mullida alfombra
donde pace redomada la comodidad
y pasea el miedo en puntillas

Cuándo vomitarás a gritos
toda la rabia contenida.

octubre 07, 2009

Barrer el Desierto

Sand Dune Cliff - Donna Corless
Hay un desierto que me visita de noche, un lugar abierto que encierra fobias dementes recién embarcadas en camellos insomnes.

Provoca constreñir la luna llena para menguar tanta noche, barrer de madrugada los restos arenosos del vacío, limpiar los grumos del silencio infiltrado que murmura maldiciones en el bautizo de una esperanza, y servir la mañana de aperitivo para que dos cuerpos enteros se hablen al tacto.

septiembre 28, 2009

Oración Nocturna

Henri Matisse

-Mi niña, ud. habla dormida...
-Y qué digo nana?
-No sé, no se le entiende

Mañana es una incertidumbre enredada en un trasnocho. Una espesa penumbra corre el velo a un tiempo por venir y la penúltima campanada se cuela entre mis sabanas antes de morirse en mi pecho.

Me quedo dormida tejiendo tu nombre en letanías para anudarlo al pecho y a la cintura, y que el día me sorprenda viva...

septiembre 18, 2009

Verónica del Mar

Sea & Sky I - Bill Philip

A mi Capitán

Sí, mi Capitán

A sus órdenes, mi Capitán

Verónica del Mar


Mece una inquieta brisa marina el velo que cubre mi cabeza y desde una botella me acaricia tu voz a la orilla del recuerdo.


El pergamino áureo se escapa de mis manos y corre a pegarse en mi piel. Me envuelve deliciosamente como un vestido tejido de constelaciones. ¿En dónde andarás mi Capitán?, ¿qué cielos son esos que inventas para hacerme navegar en el consuelo de tus promesas?. Llevo tanto tiempo perdida en este naufragio, vencida a mares, ahogada en brazadas infructuosas, agotada en hogueras nocturnas que chisporrotean todos tus nombres conocidos.


El resonar de las olas me abarca por espasmos. Vienes y te vas, vienes y te vas… Vienes, me mojas los labios en cruz, en ritual pagano, ceremonia íntima que deja constancia pétrea en fieles arrecifes de tu conquista; me abrazas el deseo en sal, para conservar el ansia perenne, intacta en su raíz, consagrada al vicio de anhelarte. Caminas sobre mis tormentas murmurando oraciones y conjuros, y caigo rendida al hipnotismo subyugante de tus intenciones justicieras contra el olvido pertinaz, invasor, circundante; esa desmemoria lívida que evapora juicios sanos en dentadas siniestras, que desperdiga rastros, rostros, cuerpos, exactitudes.


Mi Capitán, adarga labrada en el crepitar de un reflejo de luna febril, abrigo esparcido en el rumor incesante de las caracolas; aquí estoy, pedazo de tierra huérfano, aderezado con la terquedad retraída de la resaca, por los siglos de los siglos…

septiembre 11, 2009

Más allá de la voluntad...

Three Candles - Marc Chagall
Una tenue luz inicia una danza de caricias con unos dedos apolillados. Al fondo, a contraluz, pujan denodadas figuras, cual crisálidas a punto de flor.

Un leve rayito se arma de paciencia y besa decidido cada cuadrícula de piel exhausta, boca a boca. Unos poros insuflados germinan en diminutas respiraciones; suspiran en coro gregoriano. Más allá de mi voluntad... el amor